"Calfucurá había dicho una vez que sus ojos eran pocos para mirar tantos lugares. Hoy, los descendientes de ranqueles, así como los herederos de tehuelches y mapuches en muchos lugares de la provincia de Buenos Aires, vuelven a mirar ese horizonte interminable y único, revitalizando el espíritu pampa, que un día no muy lejano los hizo galopar y galopar sin tiempo, allí, en “la tierra adonde corren los avestruces”.
Carlos M. Sarasola
mayo 2003
En: Leyendas, mitos, cuentos y otros relatos. Indios de las Pampas argentinas. Longseller.
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