-------------------------------------- Leer por placer, leer para estudiar, leer para imaginar, leer...-------------------------------------
viernes, 28 de junio de 2019
jueves, 27 de junio de 2019
Desafíos. Eclipse seguro. Nos preparamos para hacer folletos en quinto
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- NUNCA mirar el Sol ni directa e indirectamente con o sin eclipse. ¡La luz del Sol nos puede dejar ciegos!
- La observación del eclipse solar deber ser siempre supervisada por adultos que sepan del tema. Idealmente en un club de astronomía o municipal.
- Nunca mirar el Sol directamente.
- Utiliza lentes especializados que poseen un filtro que bloquea los rayos dañinos del Sol. Estos filtros deben cumplir la norma y contar con la etiqueta ISO 12312-2. Estos filtros no sólo reducen la luz solar visible a niveles seguros y cómodos, sino que también bloquean la radiación solar ultravioleta e infrarroja. Hay que tener especial cuidado con los adquiridos en el comercio informal, ya que es posible que no cuenten con la certificación adecuada o que el certificado sea falso.
- Observar por lapsos cortos y en forma intermitente (pausas).
- Antes de colocarse los lentes especiales, se debe inspeccionar que el filtro esté en perfectas condiciones, sin tener daños, rayaduras ni perforaciones y que éste no tenga una antigüedad de más de 3 años.
- Otra opción segura es utilizar vidrio para mascara de soldador grado 14 o superior (son más escasos en el comercio), o en su defecto grado 12 o superior, los que deben ser siempre adquiridos en lugares establecidos. Cualquier vidrio grado menor no debe ser utilizado de ninguna manera, ya que no otorga la seguridad suficiente.
- Está totalmente prohibido mirar el Sol a través de una cámara, teléfono inteligente, binocular, telescopio o cualquier otro dispositivo óptico sin que tenga un filtro solar certificado para este uso.
- Tanto los filtros hechos en casa (vidrio ahumado, por ejemplo) como las gafas de sol tradicionales no son seguras para mirar el Sol, aunque éstas sean oscuras.
- Está totalmente prohibido usar una placa de radiografía o rollo fotográfico para visualizar el sol.
- Los lentes de sol “típicos” no sirven y no cumplen las normas de seguridad para observar el eclipse solar.
- Se debe supervisar a niños para que ocupen la protección adecuadamente.
Etiquetas:
Ciencias Naturales.
miércoles, 26 de junio de 2019
lunes, 24 de junio de 2019
"Les quiero pedir a los chicos y a los jóvenes que lean"
por Ernesto SábatoQueridos chicos:
He venido hasta acá porque quiero hablarles de la educación, de los libros, de la importancia decisiva que tienen en la vida de los pueblos y de las personas, y de la que han tenido en mi vida.
Han pasado tantos años y sin embargo aún conservo el recuerdo de mi escuela de Rojas y de aquel colegio de mi adolescencia donde, igual que ustedes, fui conducido a los umbrales del pensamiento y de la imaginación. Con una mezcla de rigor y de ternura nuestras maestras y nuestros profesores nos enseñaron a buscar la verdad, a la vez que se iba formando nuestro espíritu con valores esenciales. Junto a los saberes que integran la educación básica, ellos nos transmitieron algo de la heroica epopeya del hombre. A menudo nos sentíamos extraviados ante aquellos acontecimientos cuyos motivos últimos, sin duda, sobrepasaban lo que podíamos comprender. Por esos relatos, llenos de peligro y de pasión, lograban suscitar nuestro asombro, que es la piedra angular de la verdadera enseñanza. En aquel tiempo, se forjaron las ideas esenciales que me acompañaron a lo largo de la vida, y se echaron las raíces de todo lo que tuvo que ser.
Por eso he venido hoy, especialmente, para hacerles un pedido: les quiero pedir a los chicos y a los jóvenes, con la autoridad que me dan los años, que lean. Yo también he leído de chico, y fueron los libros quienes me ayudaron a comprender y a querer la grandeza de la vida. Quienes sembraron en mi alma lo que luego los años pudieron expandir. Leía cuanto llegaba a aquellas bibliotecas de barrio, donde primero a través de libros de aventuras, y luego, porque un libro lleva, inexorablemente, a otro libro, a través de los más grandes de todos los tiempos, esos que nos entregan los abismos del corazón humano, y la belleza y el sentido de la existencia.
Leer les agrandará, chicos, el deseo, y el horizonte de la vida.
Leer les dará una mirada más abierta sobre los hombres y sobre el mundo, y los ayudará a rechazar la realidad como un hecho irrevocable. Esa negación, esa sagrada rebeldía, es la grieta que abrimos sobre la opacidad del mundo. A través de ella puede filtrarse una novedad que aliente nuestro compromiso.
Privar a un niño de su derecho a la educación es amputarlo de esa primera comunidad donde los pueblos van madurando sus utopías.
Créanme, es necesario que nos dejemos todos empapar por la utópica búsqueda de una gran educación para nuestros chicos.
Lo he dicho en otras oportunidades y lo reafirmo: la búsqueda de una vida más humana debe comenzar por la educación. Como supo señalar Simone Weil, su tarea es "preparar para la vida real, formar al ser humano para que él mismo pueda entretejer, con este universo que es su herencia, y con sus hermanos cuya condición es idéntica a la suya, relaciones dignas de la grandeza humana".
Ernesto Sábato nació en Rojas, provincia de Buenos Aires (Argentina), el 24 de junio de 1911. Es Doctor en Física y cursó estudios de Filosofía en la Universidad de La Plata. Trabajó como investigador en el Laboratorio Curie de París (Francia) y, en 1945, abandonó definitivamente la ciencia para dedicarse a la escritura. Es autor, entre otros libros, de los ensayos El escritor y sus fantasmas (1963) y Apologías y rechazos (1979), y las novelas El túnel (1948), Sobre héroes y tumbas (1961) y Abbadón el exterminador (1974).
Fuente de la información: www.literatura.org
EN:https://www.imaginaria.com.ar/12/9/sabato.htm
viernes, 21 de junio de 2019
miércoles, 19 de junio de 2019
Sello
Cuando una biblioteca tiene más de cien años hay objetos que se desgastan. Vieron pasar momentos históricos memorables, cambios educativos gigantescos y personas entrañables. Desde Berrutti hasta, dicen, Benito Quinquela Martín en primer grado.
Me resisto a dejar en el olvido las letras de goma machucadas con el nombre de Carlos R. Vignale. ¡Todooooos los libros en los que trabajó y prestó sus servicios a lo largo de tantas décadas!
Un lugarcito en el cajón del escritorio está reservado. De algún modo custodia nuestros días como lo hacen todos los que apostaron a la educación de nuestros alumnos.
Etiquetas:
Biblioteca.
jueves, 13 de junio de 2019
jueves, 6 de junio de 2019
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