viernes, 11 de marzo de 2011

                                    Fuerza y valor a nuestros  hermanos japoneses .-

2 comentarios:

Seño Rosana 4*B TM dijo...

Hace mucho Victor Heredia cantaba esto:
(...)Tengo cierta memoria que me lastima,
y no puedo olvidarme lo de Hiroshima.
Cuánta tragedia, sobre esta tierra...
Hoy que quiero reírme apenas si puedo,
...ya no tengo la risa como un jilguero
ni la paz de los pinos del mes de enero,
ando por este mundo sobreviviendo.
SOBREVIVIENDO, SOBREVIVIENDO,
SOBREVIVIENDO, SOBREVIVIENDO.
Ya no quiero ser sólo un sobreviviente,
quiero elegir el día para mi muerte.
Tengo la carne joven, roja la sangre,
la dentadura buena y mi esperma urgente.
Quiero la vida de mi cimiente.
No quiero ver un dia manifestando
por la paz en el mundo a los animales(...)

Si bien lo de Hiroshima, fue directamente hecho por la mano humana, lo sucedido en Japòn, es una muestra de que el hombre nunca pudo ponerse al lado de la Naturaleza. En su afàn de superarla, la Naturaleza le demuestra que jamàs va a poder ...con ella.
Por eso hay un Dios que reina sobre nosotros. Es hora de dejar de ambicionar ser reyes para comandar lo natural a nuestro antojo y comenzar a salvar lo que queda para los que vendràn.

Bibliotecari@, Andrea.- dijo...

Lo encontré en un blog haciendo mis recorridos lectores y me gustaría compartirlo con ustedes:



"Ningún hombre es una isla entera por sí mismo.

Cada hombre es una pieza del continente, una parte del todo.

Si el mar se lleva una porción de tierra,

toda Europa queda disminuida,

como si fuera un promontorio,

o la casa de uno de tus amigos,

o la tuya propia.

Ninguna persona es una isla;

la muerte de cualquiera me afecta,

porque me encuentro unido a toda la humanidad;

por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas;

doblan por ti." John Donne (1572-1631)