miércoles, 10 de septiembre de 2014

Palabras de José Jacinto Berrutti.- Feliz día colegas!!!

  Desde muy joven he abrazado la carrera de maestro de escuela, recorriendo paso a paso el escalafón hasta llegar a la inspección general de escuelas de adultos.
    En esta larga lucha -séame permitido decirlo con satisfacción- no he tenido jamás, ni aun en la hora de la ingratitud, un solo desfallecimiento: he amado a mi profesión con toda el alma y sigo amándola, si cabe, cada día más.
   A ella debo, fuera de mi hogar, las emociones más puras, más íntimas de mi existencia. He creído siempre que el maestro de escuela debe predicar con el ejemplo; identificarse, en lo posible, con la obra que realiza, dando calor de alma a su acción, como saben hacerlo los apóstoles de una idea .

    El maestro que no emprende su labor con una buena dosis de idealismo, llena a media su misión. En efecto: si no comenzamos nosotros por tener fe en nuestra obra, ¿cómo podemos pretender que la tengan los demás, vale decir, el padre de familia, el pueblo, el país? No es oportuno declamar; pero tampoco es prudente cerrar los ojos ante la realidad.

    Cuando el pueblo se interese de veras por la escuela pública, aportándole el esfuerzo de sus iniciativas y el calor de sus entusiasmos, podremos decir sin temor a desmentidos, que hay una escuela argentina, con orientaciones definidas y uniformes, dentro de un concepto fundamental, lo mismo en esta gran ciudad de Buenos Aires que es la última de las aldeas de nuestra dilatada campaña.

    Y lo que hace falta, precisamente, es afianzar en el pueblo la fe en la escuela argentina, imponiendo el espíritu de ésta con una enseñanza práctica, en perfecta consonancia con las necesidades de los individuos y los destinos de nuestra patria. Esa es, a mi juicio, la obra fundamental del maestro en el momento actual.

      25 de Mayo de 1913 

Quería compartir con ustedes este texto ya que estamos próximos a celebrar el día del maestro.- 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Comparto totalmente su pensamiento. Escrito hace más de 100 añosy sin embargo tan actual.
Para leer, interiorizar y ponerlo en práctica en nuestro diario accionar.
Ana Claudia

Las bibliotecari@s dijo...

En esta sociedad, a la distancia, tan diferente a la de la època en la que escribió Berrutti, los deseos y los sentimientos son los mismos. Feliz día colegas maestros y bibliotecarios!

Anónimo dijo...

Hermosas, sabias y muy actuales las palabras de nuestro patrono; es verdad, no se valora la escuela pública, sólo se le exige.
Les dejo esta frase para reflexionar: "Si das pescado a un hombre hambriento, le nutres durante una jornada. Si le enseñas a pescar, le nutrirás toda su vida"
Feliz día a todas mis compañeras con las cuales he compartido mis 34 años de docente.
Mónica Rivera